Descubren el bombo que sirve de guarida al Gañán Enmascarado

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El prestigioso científico austríaco, arqueólogo a la sazón, doctor Cloridraten von Joinvinen, convocó ayer tarde a los medios de comunicación para una importante e impactante noticia.

En la sala Francisco Carretero del Ayuntamiento de Tomelloso, a las seis de la tarde de un día en el que los medios de comunicación hacen balance dando el año por acabado, von Joinvinen con gran aparato documental y multimedia, proporcionó la que es sin duda la noticia del año, del lustro nos atrevemos a decir.gañan

Según el eminente arqueólogo, él y su equipo han descubierto el bombo en dónde habita nuestro súper-héroe local y esencia de las virtudes de Tomelloso, El Gañán Enmascarado.

Cloridraten von Joinvinen, tras dos décadas de investigación, ha afirmado que los datos, que son tercos e insondables, asegura, han señalado el lugar dónde se refugia nuestro héroe. En un bombo de esos que construían en medio del haza, blasfemamente enjalbegado y con una puerta hecha en el carpintero.

La primera impresión les aconsejaba descartar ese abrigo, tan coqueto y alejado de los cánones tomellosinos, nos relataba el doctor Cloridraten. Pero recordando películas de Indiana Jones, incluso al capitán Pierre Bouchard, a las veinticinco cepas se volvieron él y todo su equipo, procediendo a descerrajar la labrada puerta con una reja de arado ad hoc.

Dentro la tensión se podía cortar. En un alambor encontraron varios ejemplares de las crónicas de las andanzas que del héroe hace Pedro Salinas. En la fresquera había cajas de Farias. En un michinal, perfectamente colocados, varios trajes, inmaculados e inmejorablemente planchados. En un pesebre, doce o catorce garrotas, radiactivas según el contador Geiger. Definitivamente estaban en el cubil de nuestro súper-héroe autóctono.

La mala noticia es que está en el término municipal del Alcázar, en el paraje de Sanchón. Este hecho, según Joinvinen, tira por la borda las teorías sobre la entidad del personaje. «No será tan del pueblo, cuando se va a comprarse un bombo a Sanchón, nada menos» ha señalado el doctor.

Von Joinvinen, que tras dos décadas en Tomelloso usa perfectamente nuestra dicción y tonos diferenciales, está empeñado en descubrir quien se esconde tras el antifaz, la boina, la blusa y el pañuelo de hierbas. «Qué no tenga cargo el gañancejo enmascarado: lo voy a descubrir, de cierto», ha acabado el vienés.